Pie diabético
Sabadell
Prevención experta para pies con diabetes. Cuidamos cada detalle para garantizar tu autonomía y bienestar.
¿Cuándo acudir al podólogo si tengo pie diabético?
Los pies diabéticos pueden desarrollar problemas graves rápidamente, por ello es necesario acudir periódicamente al podólogo para un correcto cuidado o prevenir complicaciones. Es recomendable acudir cada 2 o 3 meses, dependerá del tipo de pie diabético y el nivel de riesgo que presente.
Acudir de inmediato a su especialista en los siguientes casos:
- Presenta un corte, ampolla o hematoma que no se cure en unos días
- Piel enrojecida, dolorida o caliente
- Presenta un callo (heloma) o duricia (hiperqueratosis)
- Infección en el pie
- Uñas engrosadas o encarnadas
Visita al podólogo para pie diabético
En la visita se realiza un protocolo de exploración para prevenir o curar lesiones del pie diabético. Consiste en una exploración; visual, vascular, sensitiva y de presiones.
Una vez tenemos todos los parámetros clasificaremos el pie diabético según el nivel de riesgo y realizaremos un correcto tratamiento, control y prevención de complicaciones.
También en la visita se realizará el tratamiento según las necesidades del paciente.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el pie diabético? El pie diabético es una patología que se presenta en personas diagnosticadas de diabetes, esto puede ocurrir cuando los niveles de azúcar en sangre son elevados.
Pudiendo provocar daño en los nervios produciendo hormigueo, calambres, entumecimiento, dolor o pérdida de la sensibilidad. Cuando nuestro nivel de sensibilidad está disminuido o desaparece es posible que no nos demos cuenta de una herida, ampolla, rozadura o una úlcera. Esto nos puede provocar complicaciones como infecciones, que luego nos dificultaran la curación.
Si va acompañado de problemas vasculares será más difícil el tratamiento y la cicatrización. La infección y el deficiente flujo sanguíneo puede provocar gangrena, por lo que el músculo, la piel y otros tejidos empiezan a necrosarse pudiendo llegar a infectarse el hueso. Pudiendo llegar a una gangrena o amputación.
Sin embargo, hay soluciones para evitar que una herida en el pie se convierta en un importante problema de salud.
El pie diabético puede ir acompañado de otras complicaciones como neuropatía, problemas vasculares o infecciones.
La neuropatía diabética es una de las complicaciones mas frecuentes de la diabetes mellitus. Afecta a diversas fibras nerviosas provocando síntomas como:
- Inhibición de estímulos dolorosos, excesiva presión, cambios de temperatura, propiocepción del pie
- Atrofia y debilidad muscular provocando deformidades de los pies y aumento de la presión plantar
- Sequedad de los pies con tenencia agrietarse, siendo más frágil frente agresiones externas y por lo tanto una puerta de entrada a la infección
- Distensiones vasculares y demás
La enfermedad vascular periférica provoca alteraciones en el pie dejando la piel más expuesta y sensible al estrés biomecánico, dificulta la cicatrización y altera los mecanismos de defensa inmunitarios. Destacan los siguientes síntomas:
- Dolor que obliga al paciente a pararse
- Dolor en reposo, habitualmente por la noche
- Lesiones tróficas localizadas en los dedos y en el talón del pie
- Cambios en el color de la piel del pie
- Trofismo de la piel, sequedad, ausencia de vello, uñas engrosadas y atrofia de la grasa plantar del pie
En nuestra consulta, aplicamos un protocolo exhaustivo de exploración diseñado para prevenir complicaciones y tratar lesiones activas, asegurando la salud integral de tus pies.
Fase 1: Exploración exhaustiva
Nuestro examen clínico abarca cuatro pilares fundamentales para evaluar el estado real de tu pie:
Evaluación Visual: Analizamos minuciosamente el estado de la piel y las uñas, identificando cualquier zona de enrojecimiento, heridas, durezas o callosidades que requieran atención inmediata.
Valoración Vascular: Mediante la palpación de los pulsos distales, comprobamos la calidad de la circulación sanguínea. Esto nos permite detectar signos de arteriopatía y, en caso necesario, coordinar con tu médico especialista para un control conjunto.
Evaluación Sensitiva: Realizamos pruebas específicas para medir la sensibilidad superficial y profunda. Evaluamos también la propiocepción, la coordinación y la estabilidad durante la marcha para prevenir riesgos de caídas.
Análisis de Presiones: Identificamos puntos de sobrecarga o hiperpresión. Al controlar estas zonas, podemos diseñar medidas de descarga preventivas que eviten la aparición de úlceras.
Tras esta valoración, clasificamos el nivel de riesgo de tu pie diabético para establecer un plan de seguimiento, tratamiento y prevención personalizado.
Fase 2: Tratamiento integral y acompañamiento
Basándonos en tus necesidades específicas, realizamos los siguientes cuidados durante la visita:
Cuidado clínico: Corte y fresado profesional de uñas, y tratamiento de durezas o callosidades.
Tratamiento de lesiones: Curas especializadas y manejo técnico de heridas.
Soluciones preventivas: Diseño de plantillas de descarga personalizadas.
Educación y asesoría: Instrucciones detalladas para el cuidado en casa, asesoramiento sobre calzado adecuado y consejos para tu rutina diaria.
Gestión y seguimiento: Mantenimiento de un historial clínico actualizado y elaboración de informes detallados para tu médico de familia, asegurando una atención coordinada.
La prevención es el pilar fundamental para mantener tus pies sanos. Sigue estas recomendaciones diariamente para evitar complicaciones:
- Inspección visual diaria: Observa tus pies a diario con detalle. Busca cualquier signo de alerta: cortes, zonas enrojecidas, grietas, heridas, ampollas o cambios en la morfología de las uñas. Presta especial atención a posibles rozaduras causadas por el calzado.
- Higiene meticulosa: Lava tus pies todos los días con agua tibia y jabón neutro. Realiza un secado exhaustivo mediante toques suaves —sin fricción—, incidiendo especialmente entre los dedos para evitar la humedad que favorece maceraciones, grietas e infecciones por hongos.
- Hidratación profunda: Aplica crema hidratante específica diariamente, preferiblemente antes de dormir, para mantener la integridad de la piel.
- Precaución con el calor: Evita fuentes de calor directo como bolsas de agua caliente o mantas eléctricas. Al poder tener la sensibilidad alterada, podrías sufrir quemaduras sin percibirlas.
- Calzado y calcetines: Utiliza calcetines anchos y sin costuras. Elige un calzado flexible, transpirable, con puntera redondeada y libre de costuras internas.
- Protección constante: No camines nunca descalzo, ni en casa ni en espacios públicos como playas o piscinas. Protege siempre tus pies frente a posibles traumatismos.
- Revisión del calzado: Antes de cada uso, inspecciona el interior de tus zapatos con la mano para detectar piedras, imperfecciones o desgastes que puedan dañar la piel.
- Evita la autotratamiento: No utilices nunca objetos cortantes o punzantes para tratar la piel o las uñas. El corte de uñas y la eliminación de durezas o callosidades deben ser realizados exclusivamente por un podólogo profesional.
- Seguimiento médico: Acude a revisiones periódicas para un control profesional de tu pie diabético. La detección temprana es clave para prevenir complicaciones.
¿Tienes dudas o necesitas una revisión? Nuestro equipo de podólogos en Sabadell está a tu disposición para ofrecerte un control integral y personalizado de tus pies.